ECHAR UN VISTAZO A LO QUE COMES

Ahora escuchó por todos lados la palabra “cambiar de hábitos”, y me gusta esta frase para ponerla en práctica en la cocina. Creo que es momento que el ser humano rompa con la creencia de qué somos “seres de costumbres”, ya que tenemos que cultivar esa semilla que nos impulse hacer algún hábito diferente para el bien de nuestra salud porque NO todo lo que nos venden en el mercado es saludable.

Recuerdo unos años atrás cuando me tomaba cierto tiempo en el supermercado para verificar las tablas de información nutricional de cada producto que escogía para constatar lo que comía, y era impresionante la variedad de productos que encontré con poco valor nutricional. Hoy, ya no me tardo mucho en verificarlos porque ya conozco muchas marcas, y prefiero la comida que se puede hacer más en casa.

Es necesario poner en práctica esto: echar un ” vistazo” rápido a los productos que escogéis en los mercados verificando en especial, la cantidad de azúcar, de sal, colorantes, aditivos y su procedencia. Muchos de ellos son procesados químicamente, que no siempre es malo, pero sí, cuando lo comes más de dos veces a la semana. Incluso el “marketing de sus etiquetas” son falsas porque dicen “natural” pero en realidad no lo son. En cuanto, a alimentos que son importados hay que verificar fechas de vencimiento, y ser conscientes del proceso de distribución porque pueden haber estado guardados mucho tiempo.

Hay ciertos alimentos que tenéis que evitar tomar con regularidad  por su alto contenido de azúcar como : los famosos “cereales” y “granolas” que hay en el mercado para desayunar, las barras de proteínas, los zumos o jugos de frutas, las avenas instantáneas, mermeladas, galletas, nutela por ejemplo.

Siempre es mejor que intentéis variar vuestros desayunos, y no comer siempre el mismo producto sino probar nuevas marcas e intercalar, porque si coméis algo todos los días sin descanso puede que cojáis una “adición” a ese alimento si daros cuenta. Si les apetece pan en el desayuno prueben con diferentes harinas, diferentes variedades integral, blanco, de leña, molde, quinua, cebada y así también con el queso, con el huevo, con la leche, etc. De esa manera, vuestro cuerpo va a laborar con niveles más óptimos porque siempre reconocerá algo diferente.

Como bien saben “todo en exceso es malo”, pero siempre hay que evitar demasiada azúcar en la sangre, demasiada proteína, demasiada sal, demasiado carbohidratos, demasiadas grasas.

Las etiquetas y la información nutricional siempre te dan un enfoque del producto, no dejes de verlo. 

Nuestro cuerpo es una maquinaria increíble que sobrevivirá aunque tenga deficiencia e insuficiencia de ciertos nutrientes, pero si queremos mantenernos en niveles óptimos de salud, debemos ser conscientes que tenéis que tener una dieta rica en todo, y lo mejor es, comer: variedad de verduras, de frutas, de carbohidratos complejos como arroz y pasta integral, quinua, cebada, mijo, cuscus; variedad de semillas como calabaza, girasol; variedad de aliños, aceites, vinagres, y descubrir nuevos sabores. Las algas y las proteínas vegetales también son muy buenas.

El problema muchas veces es la mala combinación de los alimentos y la mala selección de productos, por ello, insisto que compren buenos productos para su salud, y verifiquen los ingredientes. El dinero que se gasta en medicamentos y tratamientos médicos es alto, pero si comenzamos a gastar productos de calidad para comer y aprendemos a combinarlos mejor, muy seguro que vuestro cuerpo lo agradecerá.

nh.jpgHábitos que puedes empezar:

  • Tomar té o infusiones sin azúcar.
  • Beber agua en vez de gaseosas o bebidas refrescantes.
  • Pan, arroz y pasta integral , en vez de las harinas blancas.
  • Comer menos frituras, y probar escaldados, al vapor, cocidos.
  • Comprar buena miel y no comerciales que tienen mucha azúcar añadido.
  • Comer más verduras crucíferas como el brocolí, col, coliflor y kale.
  • Bajar consumo sal

Les recomiendo empezar sus nuevos hábitos, seguro les costará mucho al inicio y puede tardar unas cuántas semanas pero luego el cuerpo se adapta y verás nuevos cambios en tu paladar, y sabrás más de lo bueno.

Manos a la obra!!

* En próximos artículos les iré contando más cosas para comenzar a comer más saludable.

 

 

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